¿La dieta te hizo subir de peso?

Escrito por Hancel Diaz
el 26, septiembre , 2017

¿Seguiste al pie de la letra la dieta y subiste de peso?

¿Bujería, venganza, complot?

Otro error muy frecuentemente cometido por las personas que deciden hacer dieta es pesarse todos los días y a veces a toda hora.



¿¡Por qué estoy subiendo de peso con mi dieta?!

Veamos qué puede estar pasando, primero, si la dieta NO te la prescribió (sí, como tratamiento médico) un nutriologo, un bariatra o algún especialista en alimentación, te recomendamos SUSPENDERLA de modo inmediato, pues existen tantas variables que puedes estar reteniendo líquidos, intoxicado o sufriendo una alergia. ACUDE inmediatamente a un médico para recibir la orientación necesaria.

Si la dieta que estás llevando te la prescribieron (a ti, no a tu prima o al amigo de un vecino), las razones de este aumento pueden ser (entre otras):

  • Cambio drástico de hábitos alimenticios. Si bien el especialista te advirtió que esto pasaría, seguramente no pusiste atención que sería únicamente durante los primeros días, período en el que tu sistema digestivo cambia su bioquímica y se adapta a los alimentos que ahora estás ingiriendo. Frutas como la sandía, piña, mango, entre otras, pueden generar inflamación pues la cantidad de azúcar que contienen es tan alta, que llegan a tener un proceso de fermentación en el tracto digestivo.
  • Estás comiendo más veces pero no estás siguiendo las instrucciones sobre qué o cuánto comer. La inercia de comer tres tiempos la tenemos que dejar únicamente para el alimento central del día, las colaciones deben ser frugales, NO deben incluir bebidas gaseosas o azucaradas, y un dulce o el postre de la comida también es algo que debes evitar. Los alimentos dulces pueden quitar momentáneamente el hambre, pero harán que comas con más ansiedad al llegara a tus alimentos principales.
  • Cambio de rutina de ejercicio. ¿Comenzaste con pesas? ¿Estás andando en bicicleta? ¿Nadando? Estas actividades desarrollan masa muscular, y antes de comenzar a ganarle la batalla a la grasa, hay un período de tiempo en el que nuestro cuerpo subirá de peso antes de comenzar a bajar de talla. Una vez que el organismo tiene músculo suficiente, comenzarás a ver que la ropa te queda holgada, pero muy probablemente pasen varias semanas antes de que comiences a perder peso.
  • Estas consumiendo más cantidad de algunos alimentos que crees que siendo "light" no cuentan. (Ya extenderemos este tema en un post futuro).
  • Cambiaste el refresco por agua de sabor. Incluso siendo de frutas naturales, las bebidas endulzadas aportan una gran cantidad de calorías a tu dieta. Si el Doctor te recomendó comer más fruta, seguro se refería a fruta sin azúcar agregada y preferentemente con poca fructosa, agua de fruta sin azúcar y ello también excluye en tu dieta a los jugos "naturales".
  • Si eres mujer, te debe quedar claro que tu ciclo menstrual te hace variar de peso, por ende, si no tienes un registro histórico de cómo varía tu peso a lo largo de tu ciclo, lo mejor que puedes hacer es pesarte dos días después del último día de tu regla.
  • FINALMENTE, y muy seguramente la causa principal de que odies tu báscula, es que ¡¡no la dejas descansar!! ¡¡Te estás pesando una o más veces al día!!

Entonces, ¿es normal que suba de peso cuando estoy a dieta? Sí, y no. Sí es normal cuando simultáneamente estás haciendo ejercicio, y por ende aumenta tu masa muscular antes de que este músculo y tu dieta haga que baje la cantidad de grasa de tu organismo. Sí es normal cuando te pesas indistintamente sin fijarte un horario y un calendario.

¿Cómo me debo pesar?

Para los varones, lo mejor es pesarse una vez a la semana a la misma hora y preferentemente ANTES de desayunar y DESPUÉS de haber evacuado. Si chicas, esa facilidad que tienen los hombres de ir al baño y evacuar cantidades industriales también puede engañar (a favor o en contra) a la báscula.

Para las mujeres, lo mejor es llevar un registro semanal y comparar los pesos de cada cuatro semanas (o si eres algo irregular, dos días después de tu regla). Igualmente que con los varones, antes de desayunar y después de haber evacuado.

Recuerda que al subir a la báscula, debes hacerlo preferentemente SIN calzado y SIN ropa. Si no tienes una báscula suficientemente precisa en tu casa, procura usar la misma ropa cada vez que te peses, quitarte alhajas, llaves, celular, calzado, etc. 

ANOTA el peso y lo que llevas puesto!

Si notas que algo va en sentido contrario, recuerda llevar también un registro de tus medidas, si tu cintura va disminuyendo, eso es muy bueno aun cuando la báscula suba. Si todo tu cuerpo está aumentando de medidas (incluida la cintura), entonces acude nuevamente con el nutriologo, bariatra o médico que te indicó la dieta, probablemente tus genes les estén jugando una mala pasada.

En Clinique d'Ozono tenemos personal calificado para ayudarte a alcanzar tus metas.

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Recuerda recomendarlo y te invitamos a estar pendiente del próximo, donde hablaremos de... ¿por qué esta dieta nos tiene muertos de hambre?

¿Comer o no comer, he ahí el dilema?

Escrito por Hancel Diaz
el 26, agosto , 2017

¿Subir o bajar? ¿Cuánto subir, o cuánto bajar? 
¿Peso o medidas?

Chica con manzana en dilema Hamlet

No importando cual sea tu reto, perder peso o ganar medidas, siempre será cuestión de adecuar tus hábitos y mantener este cambio durante un tiempo adecuado.

Pero, ¿por qué nos cuesta tanto trabajo mantener un régimen alimenticio adecuado a nuestros deseos?

En física se llama inercia, del latín inertĭa, es la propiedad que tienen los cuerpos de permanecer en su estado de reposo relativo o movimiento relativo.

En un plano más general también se le puede llamar histéresis, que es la tendencia de un sujeto, elemento, material u objeto a conservar una de sus propiedades, en ausencia del estímulo que la ha generado.

En lenguaje cotidiano, quizá nos sea más familiar "por la fuerza de la costumbre". Si todo nuestro entorno, familia, amigos, actividades, trabajo, etc. nos han aceptado (como en un equipo de trabajo) e incluso fomentado el ser "gorditos" (como crecer en una familia donde la obesidad es generalizada), la suma de todos estos estímulos es constante y se opondrá a nuestros cambios.

Te invitamos a identificar alguno de estos tres factores:

1. El circulo más cercano a nosotros es el más difícil de superar:
Quizá todos los que hemos "tratado" de iniciar una dieta nos enfrentamos a cosas como que sea nuestra pareja o uno de los padres quien dicen
- "¿Eso es todo lo que vas a comer?"
- "Con eso no te vas a llenar"
- "¿Te sientes mal?"
- "No me digas... ¡te vas a poner a dieta!"
- "Te vas a morir de hambre"
Y un largo etcétera.

Todo niño de 2 años conoce una palabra que es "MAGICA", pues le libera de las tiranas órdenes de sus padres "NO".
En nuestro entorno un "No gracias" debe ser aceptado, y si tenemos ya la firme intención de cambiar nuestros hábitos, DEBEMOS comunicarlo a nuestros padres, hermanos, hijos y pareja.

2. El ambiente laboral, nuestros amigos y pasatiempos son el segundo, haz una reflexión de dónde te reúnes con compañeros de trabajo o amigos fuera del horario de oficina, y existe un 99% de posibilidad que la elección sea basada en la comida que sirven:
- Reuniones en lugares de buffet.
- Lugares con descuento por frecuentarlos.
- Lugares con los platillos "favoritos" de la mayoría.
- Lugares con una gran variedad de alimentos y bebidas.
- Lugares donde los alimentos y bebidas son más económicos (y por ende podemos comprar/comer mayor cantidad).

No dejes de salir con los compañeros y amigos, simplemente hazte el propósito de probar ahora los platillos bajos en calorías, las ensaladas, uno por vez! O al menos hazte el propósito consciente y firme de decir NO gracias a las comidas extra calóricas.

3. Desconocimiento de nuevos lugares o actividades que NO incluyan comida. ¿Hace cuanto que te planeaste una actividad o reunión que NO incluyera la comida?
- Paseo fotográfico
- Paseo en bicicleta
- Un partido de fut, basquet, voley
- Una caminata con tus hijos, padres, amigos o pareja

Si a cualquier actividad que recuerdes, SIEMPRE te imaginas "dónde/qué vamos a comer", rompe la costumbre y sal a caminar, simplemente por caminar. Si te acompaña tu pareja sal a caminar simplemente para platicar y compartir el momento. Si en el paseo, comienzas a pensar dónde pasar a tomar algo, dilo, compártelo y expresa el deseo de cambiar de pensamiento. Lo más probable es que tengas cosas mejores de qué charlar, como tus próximas vacaciones.